Historias de amor entre sapos y princesas

Siempre se dijo que eran las princesas de cabellos de oro las que buscaban sapos para convertir en príncipes, pero no es cierto, los sapos vienen buscando salir de la maldición en la que alguna bruja les ha hecho caer por su ineptitud en en el pasado, tristes, solos y afeados acuden la brillo del reflejo que despiden las princesas desde la almena de su castillo. Al amanecer, después de una noche de luna y cantos en la charca, el sapo vuelve a su cueva, porque el hechizo solo cambiaba el aspecto exterior, y no el interior. Y la princesa, la princesa se daba cuenta que es ella quien escribe las líneas de su cuento, que es dueña de sus decisiones y de sus trenzas, que no es de nadie más que de la luz del sol y del rutilante destello de las estrellas de alguna calle, de un lugar, de un mundo que quiere visitar.
La princesa es dueña de su castillo, de su propio paraíso, de las risas que salieron de su jardín, de los gritos que la hacen sonreír, de los polvos mágicos que usa para brillar y hacer vivir, porque la princesa se convenció de que ella es patrimonio imperecedero del sentir, ella es de todos pero no es de nadie, como un monumento mágico de la ciudad de Madrid.
Ahora se pierde en el recuerdo de los brazos pequeños de un triste sapo, y yo, yo la escribo a la princesa ,que no es de nadie, para que respire la vida y cante conmigo sus besos, el humo y las letras, al aire de un mundo que no se acaba, que los sapos no ríen aunque la princesa llore por almas olvidadas, sobre todo la princesa no es de nadie.

Ven, dame la mano, y deja que te cuente ahora, que las sábanas aún están calientes, que esta noche no es una despedida, que queda en tu memoria después de alcanzar la gloria entre los sueños rozados por las puntas de los dedos, y ahora te juraría que el amor no es una mentira.
“Yo soy de todos y de nadie, resido en un alba casi dormida, en un beso entregado y un paseo por la Gran Vía. Soy de todos y de nadie, de habitaciones concurridas, en una lágrima derramada en una ventana en el aire exhalado del pecho de cualquiera, el humo de un cigarro de la dudas traicioneras y las prisas que residen en las letras de un pensamiento de la entrega de dos amantes, cada cama una sonrisa, pero nunca prisionera. Soy de todos y de nadie, yo no soy una cualquiera, me quedan tus abrazos y el recuerdo .”
Disfruta de esa sensación que se queda junto a ti.
“Soy una historia que escribí, un verso de una canción por las calles de Madrid.”

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