La Familia GALÁN ( primera parte)

Me llega un wassap, dice que ha venido Diana Sofía, no lo dudo un momento, quiero conocerla. Quiero que comparta conmigo su historia, su vida, sus palabras, y hacéroslas llegar. Quiero poner voz y letras a una vida de poesía, con bellos versos a veces y otras veces, amargos, al fin y al cabo una vida de lucha y entrega.
Llego a mi cita, voy a tomar café con Diana Sofía y parte de su familia. Timbro, subo unas escaleras que se hacen interminables, quiero ver ya ese rostro curtido de mil experiencias.
Me abren la puerta, no sólo la de su casa, la puerta de una familia, de un corazón unido por una lucha. Por fin conozco a Diana Sofía Galán. Me siento frente a ella, veo un hombre al otro lado de la mesa, pero puedo sentir el latir de su interior, de Diana Sofía Galán.
Diana Sofía me habla de su vida, por fin conozco a Marco.
“Me llamo Marco Elías Salguero, nací el 12 de febrero de 1971 en Bolivia. Yo nunca salí del armario, porque siempre estuve fuera de él. Siempre supe que era gay. Nunca tuve dificultades por ello con mi familia, todos los entendieron, y encontré el apoyo de mi madre que me ha dado la libertad para hacer lo que sintiera y me hiciera feliz. Pero sí es cierto que poco a poco me alejé de mi iglesia, que no aceptaba mi modo de amar.
A los 18 años, a punto de graduarme, decidí matricularme en la escuela de ballet, siempre quise ser bailarín. Nadie me presta ayuda ni apoyo para ello, pero yo decido que quiero que sea mi futuro. Un hecho que cambiaría mi vida por completo.
Avanzo en mis estudios de baile hasta llegar a ser miembro de baile del Ballet Nacional de Bolivia, y aquí empieza mi historia. En el ballet conozco un argentino, Sebastian, se convierte en seguida en un amigo, un apoyo, una guía.
Rápidamente Sebastian me confiesa que se maquilla y se viste de mujer para trabajar en un Night Club haciendo shows. A mí la idea no me seduce ni por un momento. Nunca me vi vestido, transformado de mujer. Pero Sebastian me insiste cada día en ello. Por fin un día mi ya amigo y compañero de ballet me invita a verle trabajar, a ver su show en el cabaret.
Acepto casi con indiferencia, llego al Night Club , empiezo a ver mujeres ofreciendo su cuerpo, me siento como un elefante en una cacharrería. Comienza el show que viene durando como cuarenta minutos, salen mujeres despampanantes. Por fin acaba, y mi amigo Sebastian sale de ahí dentro, y me pregunta que qué me ha parecido su actuación. Perplejo, sorprendido, respondo que ni si quiera lo he visto. Me explica que era esa rubia alta que salía entre otras mujeres. Aquí, en este preciso instante me enamoro, me enamoro fuertemente del transformismo. A día de hoy puedo decir que lo que me enseñó Sebastián aquella noche es lo más bonito que me podía enseñar. Aprendí de mano de él una parte artística, hermosa, glamourusa y profesional del mundo del transformismo. Cada día me ensañaba algo Sebastián. Me dijo que me pusiera un nombre, un nombre del que estuviera seguro, porque ese nombre marcaría toda mi vida, un nombre que aporte fuerza mi parte transformista. ”

Puedo comprobar entre estas palabras que recuerda con fuerza y cariño a Sebastian, que de verdad aprendió cada día de él, y efectivamente se le llena la boca cada vez que habla de él. Yo ya tengo un café con leche sobre la mesa, escucho atenta, y os aseguro que puedo ver cada una de esas escenas como si de una película se tratara. Y quiero más.

“Diana Sofía Galán nace en 1993. Mi nombre es el de dos divas para mí. En primer lugar Diana por Lady Di, esa princesa cercana y valiente, que nos dejaba en los años 90 en un trágico accidente de coche. Y por otro lado Sofía, la monarca española, una griega que enamoró a todo un país con su prudencia, elegancia y saber estar. Y ahora, nena, seguro que te preguntas de dónde viene eso de Galán, bueno pues adopté ese apellido de algún modo, porque es un mezcla entre lo femenino y lo masculino, y yo precisamente no dejo de ser un hombre aún transformado, pero realmente femenino a la par. Para cuando me bauticé como Diana Sofía, Sebastián ya me había amoldado por dentro, la transformación era más interna que nunca jamás. En ningún momento me vi sólo en el escenario, porque siempre tuve el apoyo incondicional de Sebastián, pero desgraciadamente él tiene que regresar a Argentina. Ahí es cuando de repente yo, Marco, yo, Diana Sofía, comienzo a caminar sólo, sólo por muy poco tiempo.”

Y precisamente soy yo la que ahora está escuchando la gran historia de Marco, de Diana Sofía. Pero no podemos continuar si no conocemos más detalladamente el análisis social de una Bolivia de los años 90, por eso Marco hace un inciso y sigue relatándome. Él se enamoró del transformismo, yo me estoy enamorando de su historia.

“Era 1995, y en Bolivia, los gays no tenían todavía ni una organización que defendiera sus derechos ni que los pudiera proteger. Ser gay es como algo que se hace con ocultismo, a escondidas. De hecho recuerdo alguno de eso bares con mirilla, que de no ir con algún conocido o recomendado no podías entrar, eran nuestros bares, los bares de ambiente. Ese mismo año hubo una redada en una discoteca y acabaron encarcelando a todos los gays de la fiesta, su delito era su condición sexual. Este hecho nos lleva a crear por fin una asociación donde los gays nos organizamos, la asociación Libertad, que desde entonces lucha por los derechos de los gays.”

Me parece increíble el hecho de que en 1995 todavía se persigan personas por su condición sexual, pero pienso también que aún en España nos queda mucho por avanzar con los derechos del colectivo #LGTB. Y Marco sigue hablando, sigue conquistándome con cada palabra.

“Poco antes de 1995, y de esos hechos que te acabo de contar se crea a nivel nacional un evento de belleza “Miss Gay La Paz” donde por supuesto participo, pero solo alcanzo el segundo puesto, para mí esto supone un fracaso por lo tanto renuncio de forma elegante al título. Un año más tarde en 1996, la organización Libertad se ocupa del evento “Miss Gay La Paz” y puesto que yo había renunciado a mi segundo lugar puedo de nuevo concursar. Y es ente caso donde me lanzo como ganador y de ahí camino directo a “Miss Bolivia GAY 96″. Diana Sofía había nacido anteriormente pero ahora allá donde fuera la gente me reconocía, y yo estaba totalmente sorprendido por ello. La gente en Bolivia reconocía a Diana Sofía, y yo estaba orgulloso de ello.
Cuando me alzo con el galardón sé que no sólo es una corona y glamour, tengo que hacer algo por la comunidad. Recaudo dinero con todas mis actuaciones que ese mismo año usaremos para los regalos de navidad de una casa en Bolivia con niños de síndrome down. Voy personalmente a entregar los regalos con otros compañeros, acudo como Marco, y veo esas caras de felicidad y sé que ha valido la pena. Esa misma noche, entre esos compañeros de la asociación conoozoco a la primera de las Galán, Edalca Sabrina Galán, tan dulce. Tengo un recuerdo tan bonito. Pronto conozco a Leonella Sabatini, que en seguida se hará de las Galán. Y mas tarde llegará París Galán. Nos transformábamos, salíamos a la calle, provocábamos comentarios, desde luego no pasábamos desapercibidos, es ahí cuando la gente, el pueblo, Bolivia, nos bautiza como LAS GALÁN.
Siempre olvido el nombre de Rolando, o Jolié Galán, él nunca llega transformarse pero siempre nos acompaña en todos los movimientos y es una figura primordial en la familia.
Comenzamos a ser una familia. En el año 1997 Leonella nos reúne y nos hace entrega de un símbolo que desde entonces adoptamos como hermandad y como sello de nuestra familia. Es un pequeño colgante de un elefante con la trompa hacia arriba, un símbolo de que nunca nada ni nadie nos va a separar. Para mí este hecho es un avance que nos afianza como familia.
Hacemos shows en discotecas, eventos, actuaciones. La gente se va apuntando, la familia crece, les damos nuestro apellido, somos Las Galán.
Ya en 2002, Jolie Galan, Rolando, me muestra un vídeo de la gala de Drag Queen de Palma de Gran Canaria y entusiasmado me dice que yo debo hacer eso, que ese show debe ser mío. Este es precisamente otro momento en el que yo mismo, como Diana Sofía me enamoro más del transformismo, de su magia, de su sentimiento.”

Sigo escuchando a ese hombre, a esa persona, porque me gustan las personas y no los géneros y compruebo como su mirada brilla a la vez que me relata cada capítulo de lo que ha sido su vida. Marco es alguien generoso que está compartiendo esos trozos de sus vivencias conmigo y con vosotros, sigo escuchando y ahora soy yo la que me enamoro a cada letra, a cada palabra de una vida llena de lucha, valor y coraje.
“Rolando, Jolie Galán, me insiste, dice que Diana Sofía es la que debe llevar a Bolivia esa grandeza del sohw canario y con ayuda de toda mi familia lo llevo a cabo, porque soy de la familia GALÁN. Decido agarrar a toda la familia para ver el vídeo que Jolie me ha mostrado, todos quedan tan enamorados y sorprendidos como yo, sobre todo de esos zapatos de 30 cm. Son amor.
Este momento es donde también yo personalmente creo que nace y crece la familia Galán y precisamente en Miss Bolivia Gay 2005 todo el grupo de las Galán , mejor dicho la familia Galán ofrece un show de apertura tal y como el del vídeo que habíamos visto, de hecho todos, todos quisieron participar en ello.
Con el tiempo se unen a nuestra familia simpatizantes de género masculino que ni siquiera se transforman y son bien recibidos.

Hoy en día la familia Galán en Bolivia está celebrando ya los 20 años de su creación”

Y yo, estoy escuChando al creador de esa familia, a Marco, a DIANA Sofía cuando se transforma, me dice que tienen problemas como cualquier familia, pero que son una FAMILIA, son LAS GALÁN. Y ellos usan el transformismo como arma para hacer valer los derechos del colectivo #LGTB.
Las Galán en Bolivia han causado inquietud, revuelo, han logrado la ley de identidad de género, han luchado por el matrimonio gay.
Marco lleva años ya viviendo en España, su nexo de unión con la familia Galán sigue vigente, siguen luchando, siguen usando el transformismo como arma pacífica de lucha para el reconocimiento de los derechos del colectivo LGTB.

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