Dime

Dime algo, como cuando follábamos cerca de la ventana y yo gritaba y tú me decías que eras feliz. Dime que te acuerdas todavía.
Me levanto de la mesa, sirvo una copa de vino, no levantas la mirada. Bebo. Bebes.
Dime algo , como cuando te metías entre mis piernas y le hablabas a mi piel y yo te decía jadeante que pararas pero deseaba que siguieras. Dime que no lo has olvidado.
Enciendo el último cigarro de mi cajetilla, doy una larga calada. Te lo paso, fumas. Callas.
Dime algo, como cuando me arrancabas la ropa apresuradamente entre risas y mordiscos. Dime que todavía guardas eso en tu memoria.
Me tengo que ir, te dejo las llaves sobre la mesa, un beso en la mejilla y casi una lágrima. Suspiro. Tú mantienes el silencio.
Dime algo, dime lo que sea antes de que me de por vencida y me vaya, como cuando me decías que hubieras dado cualquier cosa por mí.
Cierro la puerta. Cierras las ojos. Callas. Callo. Quizás yo supe avanzar y tú te quedaste ahí sentado.

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